Me he enamorado del Yoga, que no me palpa y aun así, le
siento
Se me olvidan los absurdos en los que invierto tiempo durante el día.
Tanto amor, que no depende del objeto, que no aspira nada a cambio
que no se inmuta si yo falto, si me quedo, si me distraigo con alguien más…
Se me olvidan los absurdos en los que invierto tiempo durante el día.
Tanto amor, que no depende del objeto, que no aspira nada a cambio
que no se inmuta si yo falto, si me quedo, si me distraigo con alguien más…
Y me enamoro; pero como este amor no tiene un destino al cual llegar,
se expande a la existencia misma en su búsqueda, y regresa a su lugar –un circulo-
Mi corazón se abre de dicha, entonces, tomo mi boleto de introspección
y desde adentro, me voy hundiendo en cada respiración, hasta la nada.
y desde allí, soy nadie, abandono las creencias, para ser la ola que se balancea.
se expande a la existencia misma en su búsqueda, y regresa a su lugar –un circulo-
Mi corazón se abre de dicha, entonces, tomo mi boleto de introspección
y desde adentro, me voy hundiendo en cada respiración, hasta la nada.
y desde allí, soy nadie, abandono las creencias, para ser la ola que se balancea.
No soy acróbata, mucho menos una iluminada, un samadhi, -no
me interesa una etiqueta mas-
Sin embargo, mi pecho se inflama de alegría por situaciones sencillas,
la taza de té ya no es la misma ni siempre igual, es única, es la divinidad
y no hallo tales diferencias entre el norte y el sur ¿Acaso no son camino?
Sin embargo, mi pecho se inflama de alegría por situaciones sencillas,
la taza de té ya no es la misma ni siempre igual, es única, es la divinidad
y no hallo tales diferencias entre el norte y el sur ¿Acaso no son camino?
Mi mente sigue arrastrándome entre los recovecos de quien
“creo” que soy,
-ya lo dije, no soy una santa- pero me he visto sin ningún disfraz, puedo reconocer mis mascaras,
y aunque me empapo en la lluvia, hay quien en mi me mantiene cálida.
“Se ha muerto Dios” y no hace ninguna falta, ha dejado lo más preciado.
-ya lo dije, no soy una santa- pero me he visto sin ningún disfraz, puedo reconocer mis mascaras,
y aunque me empapo en la lluvia, hay quien en mi me mantiene cálida.
“Se ha muerto Dios” y no hace ninguna falta, ha dejado lo más preciado.
La creación.
Amo el yoga, me uno, me integro a la existencia.
Amo el yoga, me uno, me integro a la existencia.
Nota: Esto no lo escribe quien conoces.

excelente
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