Fragmento de "El ombligo de los limbos"

“ … Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu. La vida es un consumirse en preguntas. No concibo la obra como separada de la vida. No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior echa su baba sobre mí…”

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La vida es una pérdida irrevocable


La vida es una pérdida irrevocable;
que nada te queda
que nada te llevas
y sólo te vas...
Una pérdida a ala cual no puedes renunciar;
tienes que sudar las sienes
y "reventarte el lomo" como decía papá
para que sea una pérdida digna.
La vida es consecuencia;
puedes llorar, gritar o sacar el silencio de tu alma,
aún así escucharas tu eco... Y nada más.
A la vida pocos sobreviven, habría que tener corazón de artista para ello,
sin embargo, ¿Cómo sabrías que no has muerto?
¿Cómo sabrías que las obras te sobreviven?
(Es póstuma la vida de aquellos)
Es bien paradójica;
Y es que no se quiere perder ¿Para qué?
Se quiere acumular y tener, sentirse amado sin amar, riquezas sin trabajar, llegar primero sin correr, atesorar hasta el último átomo.
Esta gente no gana, imprime sus fuerzas en espejismos fugaces.
(aquí, estoy)
Ya lo dije, es paradójico, pero este no es mi debut sofista,
no trato de convencer, no me compete.
Esto es constatación a medias
una respuesta truncada, ahora, tú:
"¿Qué te has permitido esperar?"

No hay comentarios:

Publicar un comentario