Fragmento de "El ombligo de los limbos"

“ … Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu. La vida es un consumirse en preguntas. No concibo la obra como separada de la vida. No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior echa su baba sobre mí…”

martes, 26 de abril de 2011

Ciérrame las puertas.


Las puertas se cierran solo para que tengas que abrir las ventanas, para que abandones la comodidad de los cuerpos verticales, y quizás encuentres en la ventana la realidad sin conceptos, la libertad.

Las puertas se cierran sin rehabilitación alguna, no te golpees la cara porque no es necesario ser tan absurdo, no detengas nunca el paso por un camino truncado, o dos, o tres, ¿qué importa el camino? quedarse sin posibilidades no es un evento caótico, es una oportunidad irresistible, es permitir que el miedo te atraviese sin herirte las ganas.

Las puertas son imposibles o accesibles, para llevarte (respectivamente) al éxito o al fracaso. Siempre llevan a algún lugar. Hacen un límite, y no precisamente en lo que eres sino en lo que deseas ser…

Si se te acaba el mundo con el mínimo pretexto, aun no estás listo para esto, debiste pedir la derrota antes que el nacimiento.

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