En este esfuerzo estudiado por saltar la cerca
me he equivocado de patio en varias ocasiones.
He hallado abismos y les pongo nombre para
recordarles luego, cuando ya este afuera
Me he tropezado hasta el infinito, y aun así
eso no basta, nada podrá alejar el pavimento
de mi rostro y esa calma creciente al levantarme
y ese golpe, ya caída, es la piedad que falta.
Es como el odio del mundo por un instante
batiéndome en el pecho la teoría P.A.N
me siento inquieta a llorar tranquila
suena a paradoja pero no, es mi vida.
Recuerdo que antes había personas
Pero fueron hojas de otoño, vencidas.
¡Es triste! Pobres aves de alas mordidas
Dirán que me fui, diré que no están, da igual.
Este puente se va deshaciendo a cada paso
No me es posible retornar ya nunca
No lo niego, quisiera estar en otra piel
y ver con otros ojos, para quedarme siempre conmigo.
Esta espera de dos cafés y una sola boca
es un recuerdo universal de ausencia
En aquel vientre solo un cordón umbilical
y caso de haber 3 o 4, me he ido muy lejos.
Y siempre, sigo sin estar
Siempre tenemos instrucciones para armar, pasos a seguir, conductas que adoptar, normas morales, éticas, religión, cualquier cantidad de cosas para domesticar lo que no es domesticable… Quizás para tener alguna certidumbre, los idiotas buscan seguridad, quieren estar presos, porque cuando estas preso de todos los “ismos” no hay que pensar… Yo me opongo; porque nunca se sabe lo que va a suceder. Y, ¿Las uñas? Pura ironía…
Fragmento de "El ombligo de los limbos"
“ … Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu. La vida es un consumirse en preguntas. No concibo la obra como separada de la vida. No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior echa su baba sobre mí…”
lunes, 18 de abril de 2011
Me fui y sigo sin estar...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario