Fragmento de "El ombligo de los limbos"

“ … Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu. La vida es un consumirse en preguntas. No concibo la obra como separada de la vida. No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior echa su baba sobre mí…”

lunes, 18 de abril de 2011

¿Para qué carajo las estrellas?

Respóndeme la simple pregunta, con palabras simples al igual… Son algo parecido a los adornos que coloca tu mamá en el centro de la mesa de la sala, “para que se vea bonita”, quizás Dios también es mamá, también tiene vecinos, y visitas de noche… ¿El manto estelar necesitaba algo más que oscuridad? ¿Rastros de días? I don’t think so…

Es probable, muy probable, que esto no tenga valor, y no sé qué hacerme con todo esta obstinación, solo se me ocurre escribir…

No puedo dejar a un lado el egoísmo crítico del que padezco, ¿pero no han pensando que están allí, pegadas al cielo como calcomanías, Inmóviles, blancas, como una especie de luciérnagas paraliticas empujada por fuerzas gravitacionales, no sirven de nada? La función ha terminado, it’s over… alguien ha bajado el telón del día y la audiencia se ha retirado, ¿para qué carajo su impecable desempeño? ¿Su destellante puesta en escena? ¿Su perturbadora inmovilidad?

No es nada personal Estrellitas no pensantes, per o si permitieran a la noche mostrarse desnuda no habría conflicto, si se privaran de osar el portal de mi ventana hallaría sosiego finalmente, y este empedramiento seria ese sueño que te hace caer de la cama sin caer, no es difícil entenderlo, me arruinan la noche negra implacable con su luz de día predeterminada ¿Para qué mierda? Abandonen sus horarios de 6 a 6 y se abrirá una nueva exhibición de arte contemporánea ç

“penumbra sublime”…

2 comentarios: